Vogt-koyanagi-harada en perros

Síndrome de Vogt Koyanagi Harada - Dr. Milton M. Maldonado Reinoso - 19 de Julio del 2013 (Julio 2019).

Anonim

Vogt-Koyanagi-Harada es una condición que a menudo también se conoce como Síndrome Uveo-Dermatológico (UDS). Los estudios han demostrado que ciertas razas parecen estar más predispuestas a padecer la enfermedad que otras, aunque la razón por la que esto es un misterio. Como tal, se necesita más investigación para comprender Vogt-Koyanagi-Harada en perros y por qué algunas razas están en mayor riesgo que otras.

Razas de mayor riesgo

Como se mencionó anteriormente, los estudios han establecido que ciertas razas parecen tener más riesgo de desarrollar VKH que otras y esto incluye las siguientes razas:

  • Los samoyedos
  • Setters irlandeses
  • Perros perdigueros de oro
  • Chow chows
  • Perros pastor de shetland
  • Huskys siberianos
  • Viejos perros pastor ingleses
  • Saint Bernards
  • Akitas japonesas

Los síntomas asociados con la condición

Cuando los perros sufren de la afección, hay ciertos síntomas que se presentan y esto incluye lo siguiente:

  • Vitiligo - despigmentación de la piel
  • Poliosis - blanqueamiento del cabello.
  • Uveítis - problemas oculares
  • Conjuntivitis severa

Cuando los perros padecen la enfermedad, con demasiada frecuencia terminan quedando ciegos debido al hecho de que sufren de una conjuntivitis tan severa y dolorosa que hace que sus retinas se desprendan. Sin embargo, algunos perros solo sufren síntomas leves y su visión no se ve tan seria y negativamente afectada y, si se los trata a tiempo, a diferencia de los humanos, la retina de un perro se puede volver a unir, lo que significa que se puede restaurar la visión parcial. La mala noticia es que se sabe que el problema es recurrente y, como tal, la retina de un perro puede desprenderse nuevamente y causar más daño, lo que significa que a medida que pasa el tiempo, su visión empeora gradualmente y, finalmente, los perros pueden perder la vista.

La pérdida de pigmentación en la piel de un perro alrededor de sus ojos, bozales y partes traseras también eventualmente se convierte en costras y costras. Esto puede provocar el desarrollo de llagas y úlceras dolorosas que requieren atención veterinaria de forma continua.

Opciones de tratamiento

Debido a que la causa exacta de la condición sigue siendo desconocida y por qué algunos perros parecen estar más predispuestos a desarrollar VKH que otros, el tratamiento de perros con la condición puede resultar difícil. Dicho esto, se cree que puede haber un vínculo genético en el hecho de que algunos perros corren un mayor riesgo gracias a que poseen un gen recesivo, pero se necesita más investigación para confirmar que así sea.

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Diagnosticando la condición

Cualquier perro sospechoso de padecer la afección debe ser examinado por un veterinario más temprano que tarde para poder realizar un diagnóstico rápido y establecer un tratamiento. Por lo general, un veterinario referiría a los perros a un especialista en oftalmología veterinaria que estaría en una mejor posición para evaluar su condición antes de recomendar la mejor opción de tratamiento. La mayoría de los perros con VKH necesitan tratamiento a largo plazo con el objetivo final de reducir los riesgos de que sufran más episodios.

Viviendo con un perro con VKH

Vale la pena señalar que los perros no pueden curarse cuando sufren el trastorno, pero su condición se puede controlar con los medicamentos y medicamentos adecuados. Si un perro responde bien a un tratamiento, puede tener una buena calidad de vida, pero el cuidado de apoyo que se necesita es de suma importancia para el resto de sus vidas.

Dicho esto, muchos de los medicamentos que se usan para controlar el VKH tienen efectos secundarios que incluyen un impacto negativo en el sistema inmunológico de un perro, lo que los deja abiertos a las infecciones y otras enfermedades con mayor facilidad. Como tal, es esencial que los perros que se sabe que padecen la enfermedad sean sometidos a controles de salud regulares. Esto permite a un veterinario reevaluar la condición de un perro y alterar cualquier medicamento si esto se considera necesario.

La crianza responsable es esencial

Los criadores responsables nunca usarían un perro que se sabe que sufre de VKH en un programa de cría. Cualquier perro con esta afección debe estar esterilizado o castrado para evitar que se utilicen con fines de reproducción. Esta es la única forma de reducir el riesgo de que la condición se transmita a la descendencia si se demuestra que existe un vínculo genético responsable de que los perros hereden el trastorno.

Pronóstico

La mayoría de los perros pueden llevar una buena calidad de vida siempre que respondan bien al tratamiento que un veterinario ha establecido. Sin embargo, vale la pena señalar que bastantes perros se ponen a dormir no porque estén sufriendo Vogt-Koyanagi-Harada, sino más bien porque los efectos secundarios de los medicamentos que se administran para controlar el trastorno son muy graves.